¿Qué podría hacer un mediador en el conflicto entre Cataluña y España?

espana_y_cataluna_worpressEstos días he recibido muchas consultas y comentarios sobre cómo podría actuar un mediador en caso de un conflicto territorial como el que está acaeciendo en España. El hecho de que venga de un país neutral pero con fuertes lazos económicos, institucionales y familiares con ambas partes también ha hecho que me llegaran preguntas sobre la posibilidad de una mediación en este asunto. Por ello he creído interesante escribir unas notas sobre cómo una persona o institución podría contribuir como mediador/a en este caso.

Deliberadamente, no quiero entrar en consideraciones jurídicas sobre la legalidad de un referéndum. Reconozco que es un hecho clave, pero esta contribución está pensada sobre todo para lo que puede suceder a partir del 2 de Octubre.

  1. Análisis del conflicto

En primer lugar, los mediadores trabajamos con diversas escalas que nos indican en qué nivel está el conflicto (la escala de Glasl, por ejemplo). Desde hace unos días el conflicto con Cataluña ha entrado en una nueva fase y se podría decir que ha ganado en intensidad. Se pueden ver algunos signos como que la disputa se haya extendido a otros actores (en otros lugares de España o colectivos como los estibadores del Puerto de Barcelona, por ejemplo, quienes se negaron a abastecer barcos usados para el alojamiento de fuerzas policiales) o haya aumentado el número de temas (en el conflicto ahora no solo se discute de identidad o derechos territoriales sino de derechos civiles). Se puede ver también en otros puntos como la mayor intensidad de las acciones que llevan a cabo las partes y el aumento de la crispación y deshumanización del oponente.

  1. ¿Es un conflicto mediable?

Una segunda consideración es si el conflicto es “mediable”. Como sabéis, algunos temas como la legalidad o los derechos de las partes no son mediables. Como parte de un acuerdo no se puede decidir incumplir la ley o renunciar a derechos fundamentales.

Pero como he dicho, el foco está puesto más allá del 1 de Octubre. ¿Podría un mediador o mediadora aportar algo positivo para ayudar a rebajar la conflictividad y encontrar una solución dialogada? Yo creo que sí y que es un conflicto mediable.

 

  1. ¿Quiénes son las partes?

business-cooperation_0Otra de las preguntas que me están haciendo estos días es quién se debería sentar en una mesa de diálogo. Yo creo que hay varias respuestas: en primer lugar, las partes directas, que son las instituciones que están protagonizando el conflicto: Gobierno de España y Generalitat de Cataluña. Pero más allá del 1 de Octubre habrá que pensar en rehacer lazos entre ciudadanos, tanto dentro de Cataluña como entre Cataluña y el resto del Estado español. En este esfuerzo, un mediador debería tener en cuenta a todos los actores que de una forma u otra participan activamente en el conflicto: medios de comunicación, entidades de la sociedad civil…

Podría ser muy útil echar un vistazo al trabajo que están haciendo organizaciones internacionales (Consejo de Europa, OSCE, Naciones Unidas..) e instituciones (Comunidad de San Egidio, Mediators Beyond Borders…) en la promoción de mediadas de confianza (Confidence Building Measures) en zonas que han experimentado conflictos de similares características.

 

  1. ¿Quién debería ser el mediador?

La identidad del mediador es otra de las cuestiones que se me han planteado estos días. Evidentemente debería ser un mediador neutral e imparcial. Algunas voces me han preguntado si podrían ejercer este papel figuras neutras en el marco del Estado español como el jefe del Estado, políticos que ya no están en activo y gozan de un amplio respeto o figuras relevantes del mundo cultural y social.

Por el nivel de enrocamiento actual, creo que sería mucho más efectivo un mediador externo a la sociedad española. Hace unos días Javier Solana descartaba esta posibilidad al ser un asunto interno español, pero ambos factores no son excluyentes. No debería ser visto como una merma de la soberanía aceptar cualquier tipo de ayuda en dialogar, por ejemplo, de instituciones internacionales (Consejo de Europa, OSCE), países neutros pero con los suficientes lazos con ambas partes o figuras relevantes en el ámbito internacional como premios Nobel. En todo caso, creo que la mediación -al menos en un inicio- debería ser una vía confidencial: no solo el contenido sino la existencia misma de esta vía.

 

  1. ¿Cuál podría ser el contenido de la mediación?

La pregunta del millón: ¿pero de qué van a hablar? Algunos autores indican que hay momentos para mediar y momentos en que la mediación se hace imposible.

mutually-hurting-stalematePor ejemplo, autores con experiencia en mediación internacional como Zartman creen que si las partes no han llegado a un punto en que son conscientes de que la situación les está dañando a ambas (mutually hurting stalemate) se hace imposible que se avengan a sentarse en la mesa.

 Todos hemos vivido conflictos complicados en el ámbito familiar y sabemos que cuando el conflicto es muy intenso antes de hablar de los temas en conflicto hay que promover el reconocimiento y aproximación entre las partes.

 

En el punto en que está el conflicto me parece imposible que las partes se puedan sentar a hablar sobre los temas de fondo como el modelo territorial y financiero del Estado Español, la hipotética reforma de la Constitución Española, etcétera. Aun así, un mediador o mediadora sería de ayuda en promover que las partes hicieran llamamientos a la calma y se rebajase la instensidad del conflicto en la calle. Así mismo, el mediador podría ayudar a las partes a llevar a cabo actos de buena voluntad que generaran la mínima chispa de confianza necesaria para seguir adelante.

 

Pues aquí os dejo estas reflexiones. Me encantará saber la opinión de mis compañer@s mediadores, así como de los ciudadanos preocupados por el cariz que están tomando los hechos. Tengo amigos y personas que quiero mucho en ambos lados de la brecha (sí, por desgracia existe una brecha), así que deseo que el conflicto no se siga intensificando y se pueda volver a la vía del diálogo. Cuanto más intenso es el conflicto, más necesario es sentarse a hablar con aquellos con quienes no estamos de acuerdo.

Anuncis

Quant a Ramon Tena

Soy mediador y formador en gestión de conflictos. Actualmente impulso el proyecto de emprendimiento social Dialoga y desde hace dos años soy miembro del Pool of Trainers del Consejo de Europa. Colaboro con empresas, universidades y organizaciones nacionales e internacionales en el desarrollo de competencias para transformar el conflicto en cooperación.
Aquesta entrada ha esta publicada en Educació en Drets Humans, Mediació. Afegeix a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

2 respostes a ¿Qué podría hacer un mediador en el conflicto entre Cataluña y España?

  1. MarcoMediación ha dit:

    Genial reflexión, muy interesante tu punto de vista.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s